En realidad, puede decirse con absoluta seguridad, que hay tantos sistemas de juego como jugadores de poker existen sobre la faz del planeta. Claro, otra cosa es que esos sistemas sean "ganadores" o que al menos, aporten mayores posibilidades de ganar. Pero aún así, no son fórmulas mágicas del éxito, y es que NO EXISTEN tales fórmulas. ¿Por qué? Porque cada mesa en la que uno se sienta a jugar es un universo distinto, lleno de personas con opiniones, creencias, supersticiones, inteligencias y experiencias distintas. Si hubiera tal receta prodigiosa, todos los años tendríamos al mismo campeón de la Serie Mundial de Póquer, ¿no es verdad?
Sin embargo hay ciertos patrones que pueden servir para encaminar favorablemente nuestra ruta al éxito. A continuación una pequeña lista:
1. Define una estrategia de juego según tus oponentes.
Hay mesas en las que predominan los jugadores pasivos, es decir aquellos que no suben mucho sus apuestas y se retiran luego de la apuesta base, por miedo a perder. En estas mesas el bote nunca subirá mucho, pero este tipo de jugadores es el que necesitas, para engordar tu billetera al final de la noche, que por cierto, será muy larga. Si estás decidido a sacarle provecho (que no es mucho, por cierto) a esta clase de jugadores, deberás aprovecharte de su miedo, en especial para farolear, considerando que si lo haces muy seguido, alguien lo notará y si te descubren, cualquiera cubrirá tus apuestas cuando finjas lo que no tienes. Juega pasivamente a ratos para no delatarte. Si la mesa está repleta de jugadores activos, que farolean todo el tiempo, es hora de irse a casa.
2. Si piensas que la suerte cambiará porque cambias de baraja, aún no has entendido el póquer.
Este juego es en gran medida la capacidad de leer en el ambiente y en cada uno de los jugadores de la mesa, en busca de aquello que sus ojos miran en sus cartas. La suerte es algo excepcional, que ocurre muy de vez en cuando.
3. Mira tus cartas y procura ser práctico en tus posibilidades.
Apela a tu instinto. Considera primero las cartas que ya se han jugado y piensa en las posibilidades que tiene el par que te tocó en suerte. Los pares (QQ, 88,etc) son muy prometedores, pero también lo es una perspectiva de escalera, (como un 98, o J10).
4. Presiona a tu contrincante.
Un factor determinante al jugar, es cansar al oponente. Oblígalo a tomar decisiones difíciles, incómodas.
5. Si estás seguro de tu mano, apuesta.
El póquer es juego de gente osada. Eso no significa que actúes con una mano que no promete mucho, pero que "presientes" que mejorará. La decisión es tuya. |