Hay detalles muy importantes a la hora de sentarse a una mesa de póquer. No se trata solamente de detalles personales aislados como paciencia, habilidad para adivinar las emociones humanas, experiencia como jugador y cosas así, también está la posición de la mesa en la que uno se siente, pero es el conjunto de atributos lo que importa realmente.
Experiencia: A medida que alguien gana en experiencia, ésta le sirve para mejorar. Un arma indispensable en el póquer es la capacidad de analizar lo que el contrincante siente respecto a la mano que le tocó en suerte. Amarillo Slim, campeón del principal evento de la Serie Mundial de Póquer del año 1972, decía: "Mira la mesa. Si no eres capaz de encontrar a un incauto, es que el incauto eres tú".
Sicología: Hay ciertos detalles que un buen jugador de póquer no puede pasar por alto. Todas las personas expresamos de alguna manera nuestra desazón o alegría por algo que nos acaba de ocurrir, pero en el póquer está totalmente vedado manifestar pasiones. De ahí la frase "cara de jugador de póquer". La razón es evidente. Si te encuentras con un full de ases en la mano y sonríes satisfecho, de inmediato tendrás a un grupo de contendores prevenidos, e incluso algunos, según el caso, escaparán mientras pueden hacerlo , luego de la obligatoria apuesta base. Enfocándote en tus compañeros de juego, podrás notar ciertos, imperceptibles a simple vista, signos de alegría o contrariedad. Daniel Negreanu, por ejemplo, mira atentamente la forma en que sus compañeros de juego sostienen sus cartas, para informarse de cómo está su suerte.
Paciencia: El conocimiento requiere constancia. No es lo mismo jugar póquer con los amigos un viernes por la noche que participar en un evento de jugadores profesionales. Puede que ya no se te escape el hecho de que uno de tus amigos se rasca la oreja cuando le ha llegado una mala mano, pero para jugar como los grandes, debes analizar a fondo a tu contrincante, en especial por ser un perfecto desconocido. Esto significa verlo en acción ANTES del evento y percibir su estilo, sus fortalezas y debilidades. Sólo con paciencia y observación es posible conocer a tu rival.
Posición en la mesa: No es lo mismo estar junto al repartidor (crupier) que en el extremo opuesto. En el Texas Hold'em, la posición es TODO. Si estás inmediatamente a la izquierda del crupier, deberás ser el primero en calzar tu apuesta, por ejemplo. Hay tres posiciones importantes: Tardías, medias y tempranas. Los jugadores a la derecha del repartidor (incluido él) están en posición tardía y tienen acceso a mayor información que aquellos que están en posición temprana o media. La importancia y conveniencia o no, de jugar una determinada mano, depende de la posición que uno esté ocupando en la mesa. La posición temprana es la más riesgosa. |